"La crueldad consiste en descuajar por la sangre y hasta la sangre de dios, a la contingencia animal de la inconsciente bestialidad humana en todos y cualquier sitio donde se lo encuentre."
Antonin Artaud
domingo, 14 de marzo de 2010
viernes, 8 de enero de 2010
Blind Noise
Recuerdo que lo vi atravez del espejo. El me miró, le sonreí estaba igual de solemne que siempre. Se aparto y se dirigió a el escritorio, encendió la pc, esperó a que cargara, abrió su blog y empezó a teclear: "La reacción de David fue bastante...." pero interrumpió su lectura, me miró:
-Hoy es mi cumpleaños
-Si, tengo el Cd Love de los Beatles que, alguna vez, me dijiste que querías
-Gracias. 21 Cumplo. Sabes?
-Y qué tal? qué tal estos 21 años?
De fondo, activado por él, empezó a sonar Transmmision de Joy Division me miró los ojos se le pusieron vidriosos. Se quedó callado hasta que.. lo soltó, en un ingles mal pronunciado:
-We would have a fine time living in the night, Left to blind destruction, Waiting for our sight.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Para nadie (for no one)
jueves, 19 de noviembre de 2009
De aquí hasta el jueves que viene pasado.

Nos encontramos tipo 11, en la puerta de su casa. Ella tenia puesto un short. A las 12 me mostraba el pubis, pero no se había sacado la ropa, se puso los pulgares en el short y se lo bajo para que yo tenga esa imagen en la cara. También tenia una corpiño rosa. A las 2 estábamos en el ascensor entre el piso 6 y 7. Entonces arremetí a darle un beso, no porque la amara/amase, sino porque el ascenso nos lleva a sentir un ligero malestar en la panza el cual se puede confundir con amor. En ese lapso, entre mi intento y la materialización del mismo me pregunté si realmente quería que me diga que si, que me correspondiese
Aún no es hora/ ahora es nunca
Aún no es hora/ ahora y siempre/es nunca
Yo no te iba a jurar amor eterno, ni mucho menos. Deberías saber eso. Pensé. Y cuando me di cuenta ella ya me estaba corriendo la boca y me besaba el cuello. Lo cual me desconcertaba más. Intente tocar el llamador de auxilio del ascensor. Como mucho más de eso no me acuerdo, no hablaré más. Me acuerdo, si, que abrí la puerta, salí al jardín de infantes donde vi un montón de niñitos con el acuadrille azul y blanco. Trate de pensar tranquilo, en donde estaba, no había roto nada (o por lo menos así lo creía). Sudaba como una ballena, yo esperaba verla adherida a ella, como un trozo de algodón entremezclado en la tela adhesiva.
Me abrazó, y yo temblé. No por ella (no se mal entienda) yo temblaba por mi, por el algodón, por el acuadrille azul y blanco y, claro, por que sentía que el ascensor estaba lejos de ascender y porque más allá de nuestras zonas prohibidas hay un espejo para nuestras transparencias, ella no lo vio, y ahora puedo dormir tranquilo. Recordando su pubis transparente.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Etrecomillado
Me como los mocos, esperando que me deduzcas. Que me muestres todos esos lugares de los que no hay que hablar sino se van a mostrar. Cuando te comes el bocadito amarillo no puedo no querer hacer una mueca de sonrisa, mirarte y sentirme amarillo mientras te digo "ah, ¡te gustó!". Quiero que me deduzcas, que veas mis pedacitos amarillos y que te los lleves a la boca, mientras te pones, vos, toda rosa. Acostarnos, cojer en todo amarillos y rosas. Que te reías. Decirte al oído, mientras combinamos colores, "vos me haces sentir rosa y ya se me pasó el miedo". Luego, si querés, limpiamos todas las sabanas y seguís comiendo de a bocaditos.
miércoles, 21 de octubre de 2009
20 años no es nada
-La idea era ir para Palermo a comer, de ahí paseábamos y te compraba una cartera que vi por ahí
-Esa era tu intención?
-Si, las mujeres no entienden mis intenciones
-Hace 20 años que me di cuenta de eso
-Peor para ellas. Se quedan sin cartera.
-Si, claro.
martes, 20 de octubre de 2009
Tallerista

Justo debajo de esta foto, van un montón de explicaciones. Pero no las tengo. Lo que si tengo son las preguntas (no se como contestarlas).
Conocí a Andrea cuanto tenia 15 años. Íbamos juntos a un taller literario, en mi caso para distraer el tiempo, en el de ella porque realmente le gustaba la literatura. Me mostró quien era Cortazar, Tuñon, Eloy Martinez y tantísimos otros escritores argentinos. Andrea (o "Andre" que era como le gustaba que la llamaran), vivía en un edificio en la calle Las Heras y yo, que siempre iba al taller en bici, siempre le decía que la podía llevar en mi bici, que mi casa quedaba cerca de su casa (lo cual era una rotunda mentira), de su casa a mi casa había el doble de distancia que de mi casa al taller, pero estaba dispuesto a pedalear el triple por Andre (o Andrea). Se subía al caño de mi bici y nos aventurábamos a hacer equilibrio por las calles de Palermo, no nos dábamos cuenta lo peligroso que era viajar de esa manera, o quizá sí y eso nos divertía.
Pasamos 2 meses yendo en bicicleta, y mi esfuerzo era tal que llegaba cansado a casa y no quería hacer más nada. A veces nos metíamos en librerías y ella se compraba un libro pero después, cuando le preguntaba si lo había leído, me decía que no lo había leído. No le gustaba mucho leer y la verdad no se porque iba al taller.
A menudo se cruzaba con compañeras de la escuela y siempre, después, me hablaba mal de ellas. Como pueden vivir en un burbuja, me decía, como pueden pensar solo en donde pasaran su vacaciones y no en la pobreza del mundo. Como suele suceder Andrea odiaba a la gente que se le parecía.
Un jueves me invito a su casa, que era de las pocas (según recuerdo) que tenían guardia las 24 horas. Jorge se llamaba el guardia y siempre me decía "negrito" ya que no se acordaba de mi nombre.
Su casa era inmensa, muchas habitaciones, dos baños y una chica que ayudaba en lo que hacerse de la casa, Rosita.
Aquel jueves unos compañeros, de escuela, estaban en su casa y le hablan a Rosita con toda confianza. Rosita me preparas un té decía una chica de rulos (creo que se llamaba Julieta), y Julian le pedía un potecito de helado. Conversamos un rato entre todos y en un momento, alguien, preguntó que pedirían si pudieran pedir lo que sea. Recuerdo que todos contestamos trivialidades (Dinero, riqueza..,) pero Andre (quien quizá tenia eso) pidió algo, que realmente me llamo la atención, un Hipnotizador Personal cuyo labor consistía en dormirla durante los momentos aburridos de la vida: Viajes, esperas en el consultorio, esperas en las obras de teatro, etc.
Recuerdo haberme sorprendido de sobremanera, la cosa es que llegue a sentir por Andre(a) algo tan fuerte que si, en alguna de esas vueltas de la vida, me hubiera pedido que la lleve a Brazil le hubiera dicho "dale, subite a mi bici".
Decidí decirle lo que sentía por ella, que me gustaba, entonces montado a la bici (un dia que ella falto al taller) la fui a buscar a su casa. En la puerta me atendió el guardia, quien me dijo, mientras se llevaba la bombilla del mate a la boca, "Negrito!!! como estas? que haces por acá? buscas a andre no? Se fue, se fue con Julian, la verdad yo hubiera preferido que se valla con vos! pero así es la vida". Lo odie con el alma, pero luego pensé que era mejor enterarme por él (o quizá no) pero con algo tenia que safar mi amargura y esa era la única manera que se me ocurrio. Me monte a la bici y encaré para San Telmo.
La vi una vez más, el ultimo día de taller literario. Enojado (por Julian) me prometí que no la llevaría a su casa en bici pero no pude estar de acuerdo conmigo mismo. Nos subimos y no podía creer que era la ultima vez que nos veríamos, el olor a shampoo de su cabeza me encegueció y para desviar el olor y concentrarme en mantener el equilibro trate de hablarle
-Es buena la idea del Hipnotizador Personal, por ejemplo ahora te dormiría hasta que lleguemos a tu casa. Luego te despertaría
-Es pésima la idea!!... estar con vos en la bici es buenísimo. SI me durmieras no podría disfrutar de esto.
Llegamos a su casa y yo iba a decirle que me gustaba que podíamos vernos, que quizá lo nuestro era más que un paseo en bici pero yo, enfermo de literatura, prefería la tristeza del perdedor.
domingo, 11 de octubre de 2009
Preocupaciones de un David antifamilia.
Me lavé las manos cinco o nueve veces, no aguantaba el olor que tenia pero el olor seguía ahí. Luego pensé que era mi nariz, me bañé. El olor se fue pero me seguía resonando la frase "¿pero no era esto lo que querías?"
Niños y peces se quemaban la concienciá. Salí a fumarme un cigarrillo a la puerta. Por qué me llamo Brandy? Me gustaría llamarme Sergio, Luciano, Andres, Pablo o Jonatán (en el peor de los casos podría llamarme Alan). Me extrañe como Pablo, por suerte el olor de mis manos (o mi nariz) se fue. Mientras fumaba recordé esa vuelta, cuando me llamaba Pablo, y mi ex me daba besos cortitos antes que llegué el tren que se la llevaba. Un tipo que pasaba y me vio fumando me pidió un cigarrillo, después de dárselo pensé en lo lindo que seria llamarse como él (aunque no sepa su nombre).
Odraek es un lindo nombre. Por lo menos me gusta mucho la idea. El Odraek siempre es otro. Extrañe tu linda boquita y marrones claros sus ojos.
En el meeting entre el cigarrillo y mi boca, la panza se me hincho. Por un momento pensé que era cólera. Es extraño, no sé si nuestra certidumbre radica en el amor o en la comodidad. Con la panza hinchada, no podía plantearme eso.
-Tan solo estas?-
No sé si es la soledad, me gusta pensar que yo solo quería sus poemas. Fantaseé con la idea de que bajes de un taxi (que justo pasara por corrientes) que me preguntes que me paso, que llueva estrepitosamente y que no sepa a contestarte, llorar, abrazarte y decirte "la cagé, la re cagé, me cagé a mi, y me cage a mi con vos" pero sabia que me ibas a decir "nunca utilizaré el prefijo "Nos" con vos" por suerte (por suerte?) nunca bajaste del taxi, no me viste hecho una mierda ni me pegaste cachetadas. La realidad no tiene porque hacerme estas cosas, simultáneamente, intente autoconvencerme de que lo que había vivido fue una fugaz pesadilla. . Al fin y al cabo, yo ya estaba acostumbrado al dolor, a todo tipo de padecimientos físicos. Yo ya me había roto muchos huesos, y mi infancia estuvo marcada por unos cólicos atroces. Y ni qué decir de mi adolescencia y esa otitis que, año tras año, me ocasionaba tremendos dolores en el oído derecho, no bien terminaba el verano. Si supieras cómo me habría gustado pertenecer a una de esas tribus aborígenes en que, mientras las mujeres dan a luz, los hombres braman de dolor en una hamaca colgada entre dos árboles, en plena jungla.
Si, si, yo me tuve que llamar Brandy desde el principio.
domingo, 4 de octubre de 2009
A mi me gustaba su moñito
-Baudelaire tenia cara de enojado en las fotos no?